Un recorrido cultural, histórico y gastronómico. Este es el panorama que tendrás al realizar un viaje por el Paisaje Agavero. ¡Toma nota de lo que no te puedes perder en esta experiencia!


Magdalena, Tequila, Teuchitlán, Amatitán, El Arenal y Etzatlán te esperan en un recorrido que incluye una impresionante vista a los plantíos de agave azul, destilerías, zonas con vestigios arqueológicos y templos. Todo esto comprende el viaje por el Paisaje Agavero que no te puedes perder. 

Los cultivos de agave azul, que tradicionalmente se usan para la producción de tequila, también son usados para fabricar otros destilados y bebidas fermentadas, además de confeccionar ropa con sus fibras textiles. Este paisaje fue declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2006 y tú lo tienes más cerca de lo que te imaginas. 

Inicia el camino: ¡Salud!

En Magdalena está el Templo del Señor de los Milagros, del siglo XVII y su fachada es de estilo barroco. La imagen del altar principal está hecha del corazón de las cañas del maíz. Uno de los principales atractivos en este lugar son las minas de ópalo, donde además de las visitas guiadas, puedes comprar joyería y adornos. 

La visita obligada es al Centro Interpretativo del Paisaje Agavero y la Minería. Hay tres centros a lo largo de la ruta. 

Segunda parada del viaje por el Paisaje Agavero: Tequila

En Tequila, además de probar su tradicional bebida, puedes recorrer su Plaza de Armas, que conserva su arquitectura tradicional con un kiosco estilo francés. El Templo de Santiago Apóstol es del siglo XVII y su retablo principal es del neoclásico. Otra parada es en el Museo Nacional del Tequila, fundado en el año 2000. Ahí conocerás el proceso histórico de elaboración de la bebida, desde la época prehispánica. Abre de martes a domingo. Para quienes van con suficiente tiempo o son más aventureros, está la opción de hacer un recorrido por el Volcán de Tequila. 

El segundo centro interpretativo de la ruta está en Amatitán, a media cuadra de la plaza principal, y está enfocado en las antiguas instalaciones tequileras. 

Además, en Amatitán hay que visitar su Plaza de Armas y el Templo de la Inmaculada Concepción, de estilo neoclásico y que fue remodelado por el famoso arquitecto Luis Barragán. La Ex hacienda de San José del Refugio, la Taberna de Los Tepetates y el mirador de la barranca del Río Grande deben estar en tu itinerario. 

El viaje por el Paisaje Agavero incluye la visita a El Arenal, donde se encuentra el tercer centro interpretativo. En este museo se promueven los componentes culturales de la ruta, como su patrimonio medioambiental, arqueológico, agrícola, arquitectónico y urbano. Ahí está también el mural “Prodigio del agave”, realizado por el artista Juan José Becerra Hernández.

En Teuchitlán está la zona arqueológica de Guachimontones, con una pirámide central, un patio circular elevado que rodea la pirámide, una banqueta circular alrededor el patio, plataformas rectangulares sobre la banqueta y criptas funerarias subterráneas. 

En este municipio también está la laguna de Teuchitlán, o presa de la Vega, y el Museo de Arqueología Guachimontones, ubicado al interior de la Casa de la Cultural. 

La última parada de este viaje por el Paisaje Agavero es en Etzatlán. El Museo Oaxicar, con réplicas de tumbas de tiro y figurillas antiguas, la Plaza de Armas, la Parroquia de la Purísima Concepción, la Casa de la Cultura y la Casa de la Moneda son parte de los sitios que debes conocer.

También están el Mirador de la Cruz de Quezada, el sitio arqueológico conocido como el Palacio de Ocomo, el poblado El Amparo y la Estación del Ferrocarril.

Solo queda decir ¡salud! por la ruta, el paisaje y el recorrido, pintados de azul y de historia.