Un festival cultural imperdible

Hace 22 años surgió en Guadalajara un pequeño festival de pocos días de duración con unos cuantos eventos musicales. Era una propuesta pequeña, humilde, con apoyo del sector público y privado que, en sus orígenes, no imaginó que se iba a convertir en un referente global, que marcara tendencias con más de mil 400 eventos de 16 distintos países. Es la historia del Festival Cultural de Mayo de Guadalajara.

Sergio Alejandro Matos, su director, ha estado en este festival desde que era un sueño y recuerda como comenzaron en esta entrevista exclusiva.

“En 1998 el festival duraba apenas tres o cuatro días, arrancamos con muy poco, recuerdo que clausuramos con la Novena de Beethoven, era un festival sobre todo musical y la verdad me di a la tarea de ir consolidando todas las secciones poco a poco, sin prisas”, de hecho, lo hicieron con tanta cautela que la edición inicial ni siquiera tenía un número, fue Festival de Mayo a secas, no primer festival.

“El dos fue diferente, digamos que el primero fue la prueba y en el segundo ya teníamos mas solistas de gran talla que en el primero, personas que habían grabado con la Filarmónica de Berlín y comenzamos ya a delinear un discurso de calidad y de propuesta en lo que se refería a los estándares de lo que se quería presentar”, señaló Sergio Alejandro Matos.

A partir de ahí el Festival ensayó el crecimiento cauteloso, a pesar de la insistencia y las oportunidades para hacerlo, dejó pasar prácticamente un lustro antes de agregar el elemento de un país invitado. “Cuando me presentaban opciones para crecer rápidamente yo explicaba que era mejor esperar y tener calma, que no hiciéramos algo que no pudiéramos mantener”.

Ahora, más de dos décadas después, el resultado del crecimiento precavido es formidable, el Festival Cultural de Mayo en Guadalajara es uno de los más sólidos de América Latina y el que más estrenos tiene. “Yo creo que un proyecto que se logra mantener a lo largo de diversas administraciones, que logra que los gobiernos de distintas corrientes lo apoyen porque creen en él, dice algo sobre sí mismo. Hemos contado con el apoyo de muchísima gente, 4 gobernadores, el doble de alcaldes que han creído en las cosas que hacemos”. Quienes sembraron entonces hoy ven la cosecha de resultados asombrosos.

Las mieles de mayo son para el público que ha logrado asistir a conciertos de talentos como Javier Camarena por 400 pesos para luego verlo convertido en el furor del mundo de la ópera, siendo uno de los tres cantantes que en los últimos setenta años ha ofrecido un bis en el Metropolitan Opera House. El bis es una pieza que el artista regala al final de concierto para agradecer al público sus calurosos aplausos y que no se oferta tan seguido, Camarena es el único que ha bisado en dos funciones consecutivas tanto en el Metropolitan como en el Teatro Real de Madrid.

Pero ¿qué quiere decir esto de que vengan grandes talentos? ¿Qué consecuencias tiene?
Que la Perla Tapatía, que el Festival De Mayo, se han convertido en referentes para artistas que quieren estar en la ciudad y ser parte de esta efervescencia, que los circuitos internacionales toman en cuenta a Guadalajara como una sede muy importante y eso permite que muchas cosas se estrenen en mayo en esta ciudad de occidente y luego vayan a la capital del país, la oferta cultural de un buen festival permite dejar de vivir a la sombra de otras ciudades y marcar la agenda no solo al país sino al continente.

Además, todo este movimiento se vuelve un caldo de cultivo para nuevos proyectos, “la oportunidad que tienen los artistas que participan en el Festival de Mayo de compartir créditos con estrellas globales sería impensable en otro lugar, aquí pueden ver cual es la tendencia de los grandes artistas, tienen acceso ideas y nos convertimos de manera natural, orgánica en una gran sede de networking”, abunda Matos con alegría, con la certeza que solo puede imprimir a sus palabras quien está convencido de un proyecto que ha hecho de Guadalajara un objeto internacional de deseo.

“La mayoría de las agrupaciones que vienen que ya nos toman como parte de un circuito internacional, no hay duda de que nuestra ciudad, Guadalajara, es centro de la cultura del país con una de las mejores infraestructuras culturales que existen en Latinoamérica, somos una ciudad de servicios, turística, con una agenda cultural importantísima durante todo el año. Dudo que otra ciudad tenga una agenda como Guadalajara, donde te puedes mover rápido y los traslados no son agotadores, estás donde quieres estar antes de una hora, estos indicadores ayudan a que los grandes artistas decidan hacer sus estrenos en Guadalajara y no en Nueva York o Mexico.

No somos compradores de espectáculos, somos portadores de tendencia”.Mayo en Guadalajara, se ha vuelto imperdible para los melómanos.