El estado de Jalisco tiene 125 municipios, decenas de ciudades, centenares de centros poblacionales medios y miles de pueblos pequeños. De esta pléyade de asentamientos humanos menos de diez alcanzan la categoría de Pueblo Mágico por su oferta cultural y su belleza.

Para alcanzar la categoría de Pueblo Mágico que consiste en ser parte de un programa de estímulos desarrollado por la Secretaría Federal de Turismo en 2001 que busca revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes de todas partes del mundo.

Los pueblos mágicos tienen historia y tradición, cultura y leyenda, magia pura que confunde las calles y las casas con los sueños y que convierten estas localidades en atractivos turísticos imperdibles.

En Jalisco, Mazamitla, San Sebastián del Oeste, Tapalpa, Tequila, Lagos de Moreno, Tlaquepaque, Mascota y Talpa de Allende entran en esta categoría y cada uno de ellos tiene su encanto especial.

Tequila
El paisaje agavero es suficiente para convertir a Tequila en un mundo de magia verde azul pero además cuenta con haciendas inolvidables y perfectamente conservadas, restaurantes, hoteles en forma de barrica y por supuesto catas de tequila blanco, reposado, añejo y extra-añejo, la bebida tradicional de México. No se puede llegar a ser mucho más mágico que el pueblo donde se destila la esencia de la mexicanidad.


Mazamitla
En Mazamitla las calles empedradas, las cabañas de madera y su sabor a pueblo rústico de montaña rodeado de pinos y de nubes hacen del paisaje ese ensueño campestre ideal para quien gusta descansar en climas fríos y rodeado de la naturaleza.



Tapalpa
Tapalpa, con su antigua fábrica de papel que ahora está totalmente invadida de maleza hace que el lugar sea una verdadera belleza con una mezcla de ruinas y vegetación. Además de su kiosko, cascadas , las famosas "Piedrotas" y paseos a caballo en el bosque.  



San Sebastián del Oeste
San Sebastián del Oeste es un destino verdaderamente de ensueño, originalmente un pueblo minero enclavado en la Sierra Madre Occidental, da al visitante la sensación de estar caminando por una acuarela de época o un cuadro de esos que todos hemos visto donde amanece en el pueblito de casas blancas con techo de teja. Pues ese pueblito, el de todos los cuadros y de todas las imaginaciones no tiene nada que hacer con la belleza absolutamente palpable de San Sebastián, Pueblo Mágico al que algunos llaman el tesoro mejor guardado de Jalisco y bueno, cómo será de bonito que hasta huele a café recién molido.

Lagos de Moreno
Por su parte Lagos de Moreno, en la región Altos Norte, cuenta con un centro histórico de tal valor patrimonial y belleza arquitectónica que la UNESCO lo ha declarado patrimonio de la humanidad. Sus puertas forjadas con arte churrigueresco y su parroquia de estilo barroco son tan imperdibles como el templo de las capuchinas y el Museo Casa Agustín Rivera.


Mascota
Mascota es un pueblo que de no haberse fundado habría salido de la pluma de Juan Rulfo o en una de esas aparecería en los mapas cercano a Macondo. Cuenta con esa idiosincrasia de pueblo ilustre que lo vuelve inolvidable con atractivos turísticos como El Museo El Pedregal fundado por el escritor y coleccionista Francisco Rodríguez Peña, y exhibe una gran cantidad de curiosos objetos tallados en piedra.


Talpa de Allende
Talpa de Allende es la cuna del fervor en la montaña donde entre buganvilias se escucha el repicar de las campanas de los templos y se le reza a la Virgen del Rosario. 


Tlaquepaque
La cuna de la alfarería se encuentra en la capital de Jalisco y es uno de los municipios conurbados de Guadalajara: Tlaquepaque. Donde la tradición artesanal se mezcla con la alegría del mariachi y lo mismo se pueden adquirir objetos de barro, visitar museos que comer en el Parián acompañado de mariachis y pedir un tequila mientras suena la filosofía cantada de José Alfredo Jiménez y muere la tarde