La cocina mexicana posee incontables tesoros. Muchos de ellos los podemos encontrar en Jalisco, como las enchiladas, la birria, el menudo, el pozole, las tortas ahogadas y muchos otros manjares, y si queremos hablar de los postres, la estrella azucarada del cuento es la cajeta de Sayula, una tradición de Jalisco que se produce ¡Desde hace 100 años! 

¿Ya la has probado? Si no lo has hecho, prepárate, pues estamos a punto de convencerte de hacerlo.

Cajeta de Sayula, dulce solita o acompañada

La Cajeta de Sayula ocupa un lugar muy especial en el corazón de Jalisco, no sólo por su delicioso sabor sino por la historia y las tradiciones que la rodean. Era 1915 cuando Agustín Lugo comenzó a tener problemas con la venta de rompope, su especialidad, por lo que puso en práctica una receta que apenas le había enseñado su suegra. Se trataba de un dulce que había aprendido a hacer en la casa de una adinerada familia española. El dulce se preparaba a base de leche bronca, esencia de vainilla y azúcar (tal como se hace ahora).

El éxito fue inminente. Don Agustín inició a sus hijos en el negocio desde una edad muy temprana y ellos a sus hijos y sus hijos a sus hijos…hasta llegar a la generación de cajeteros que producen la famosa Cajeta de Sayula el día de hoy. Don Agustín fue afortunado de tener una familia muy grande, tan grande que decidieron dividirse el negocio. Hoy, varias familias Lugo son productoras de estas tradicionales delicias y se diferencían por los colores en sus etiquetas. El producto que cuenta con mayor popularidad y prestigio es el de Cajetas Lugo Etiqueta Naranja, negocio dirigido por los tataranietos de Don Agustín: Claudia y José de Jesús Lugo.

Para identificar este delicioso postre busca la cajita ovalada de madera, la cual es producida de manera sostenible en la región. La magia del producto conserva una tradición de más de un centenario.